El misterio del orgasmo femenino

Viernes, 5 Septiembre   

“Quiero que me toque mi brazo sin tocar mis pechos. Quiero que me provoque, que se acerque sexualmente y luego dé un paso atrás para hacerme desearlo. Quiero ser yo la que le pida que me toque los pechos”, describe Claudia a su psicoterapeuta Esther Perel. Según Perel, en el santuario de la mente erótica la mujer puede encontrar una ruta directa al placer.